Ricardo Rodríguez fue titular y pieza muy importante en la victoria de hoy por 3-1 de Suiza sobre Bosnia, por la segunda jornada del grupo B de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El lateral izquierdo del Betis realizó un gran trabajo con y sin balón y disputó todo el partido en Los Angeles Stadium. Con este resultado, la selección del jugador bético se ubica en la primera posición de su grupo a falta de que se juegue el partido entre Canadá y Catar, encuentro que dará inicio en unos minutos.
El defensor helvético formó como lateral izquierdo en una línea de cuatro con mucha movilidad en el esquema a lo largo del encuentro. Se le vio muy pulcro al experimentado jugador suizo que se encuentra disputando su cuarto Mundial consecutivo. Suiza movió mucho el balón para generar espacios y desordenar el bloque defensivo de Bosnia y él fue partícipe de un fútbol suizo muy asociativo, fluido, de movilidad y de buen pie.
Ricardo, muy fiel a la preparación del partido, cumplió con tres roles muy claros y fundamentales en el plan defensivo y ofensivo propuesto por Murat Yakin: a la hora de atacar fue clave con y sin balón. Con balón se pegaba a la banda y conectaba pases, rompía líneas o rebotaba. Y a la hora de laborar sin balón, cumplió muy bien el rol de progresar tanto por dentro como por fuera con el fin de ser opción de pase y de llevarse la marca para que Ndoye, pieza clave de ataque, tenga espacio para encarar y causar daño ingresando al área. La banda izquierda de Suiza, la cual recorría el bético, fue la propuesta clara de ataque del técnico suizo en la primera parte.
El segundo rol fue el defensivo, que resultó ser el más fructífero para Suiza en este encuentro. Bosnia cuenta con Dedic y Memic, dos jugadores muy explosivos por esa misma banda, que, si les concedes espacio y libertad, pueden causar mucho daño. Ricardo cumplió muy bien su rol para frenarlos y fue el protector de la banda izquierda. No salía mucho a la hora de defender, para que no le coman la espalda y, cuando uno de los dos carrileros bosnios progresaba, Ricardo los marcaba muy de cerca, casi como una marca personal que frenaba las chances de ocasionar daño, lo que conllevó una gran responsabilidad de no perder los duelos.
Y el último rol, fue uno que tuvo en general el seleccionado suizo: presión asfixiante tras la pérdida del balón. El jugador del Betis, recuperó un par de balones por esta vía, presionando intensamente en campo bosnio tras algunas pérdidas de balón de sus compañeros.
Un muy buen partido de Ricardo Rodríguez y una labor prolija. Su categoría y experiencia se vieron reflejadas a lo largo del partido. Un gran trabajo, que no es fácil de apreciar en una posición que no es muy valorada, pero que fue clave en el esquema de Yakin para sacar el partido adelante.
El próximo encuentro del representativo helvético será frente a la anfitriona Canadá el 24 de junio en el BC Place de Vancouver, por la última jornada de la fase de grupos del Mundial.






