El PSG volvió a reinar en Europa en un partido muy emparejado que se decidió en penaltis. El conjunto parisino se impuso al Arsenal en la final de la Champions League y revalidó el título continental, culminando una temporada de enorme exigencia en la que volvió a demostrar su poderío en el fútbol europeo.
Entre los campeones destacó una vez más un nombre muy familiar para el beticismo: Fabián Ruiz, disputando noventa minutos. Además, se convierte en el tercer jugador sevillano en toda la historia en disputar dos finales de la Copa de Europa tras Santisteban (1958 y 1959) y Sergio Ramos
(2014, 2016, 2017 y 2018 ganando las cuatro).
El centrocampista de Los Palacios sumó así la segunda Champions League de su carrera, un logro al alcance de muy pocos futbolistas españoles. Y lo hizo después de una campaña que no ha sido sencilla. Algunas molestias físicas y la enorme competencia existente en la plantilla del PSG le impidieron tener la continuidad de otras temporadas, pero cada vez que Luis Enrique necesitó experiencia, criterio y personalidad en el centro del campo, Fabián respondió.
Lejos de perder importancia dentro del proyecto parisino, el canterano verdiblanco volvió a dejar claro por qué sigue siendo uno de los centrocampistas más fiables del fútbol europeo. Su inteligencia táctica, su capacidad para interpretar los partidos y su calidad con balón le permitieron ser una pieza importante en el camino hacia una nueva corona continental.
A sus 30 años, Fabián continúa ampliando un currículum espectacular. Campeón de Europa en dos ocasiones, campeón de la Eurocopa con España y referente en uno de los grandes clubes del continente, el sevillano se ha consolidado como uno de los mayores talentos surgidos de la cantera del Real Betis en las últimas décadas.
Por eso, cada éxito suyo también se celebra en La Cartuja. Porque más allá de París, de los títulos y de los focos, Fabián sigue siendo uno de los nuestros. Un futbolista formado en la cantera verdiblanca que nunca ha escondido su cariño por el club que le abrió las puertas del fútbol profesional.
Y mientras continúa triunfando en la élite, el beticismo mantiene intacta una ilusión que algún día podría hacerse realidad, como ya ha dejado caer en mas de una ocasión el de Los Palacios, la de ver regresar al Real Betis a un futbolista que ya ha conquistado Europa dos veces, pero cuya historia siempre estará ligada al escudo de las trece barras.






