Real Betis y Rayo Vallecano empataron 1-1 en el Estadio de La Cartuja en un duelo intenso, sobre todo en la primera parte, con ocasiones y tensión hasta el final. Sin embargo, el foco terminó puesto en las decisiones arbitrales.
El colegiado Munuera Montero mantuvo un criterio riguroso durante todo el encuentro, pero la gran polémica llegó en el área. Tras una internada de Cucho Hernández, Mendy, superado en la acción y sin opción de jugar el balón, impactó sobre el delantero cuando éste ya había ganado la posición. El contacto, claro y suficiente para desestabilizarle, abrió el debate sobre el punto exacto de la infracción.
El VAR, donde se encontraba Gonzalez Fuertes, revisó la jugada durante cerca de cuatro minutos. Las imágenes parecían situar el primer contacto sobre la línea (que reglamentariamente forma parte del área) o incluso dentro, lo que habría supuesto penalti. Sin embargo, la decisión final fue señalar falta fuera, una interpretación milimétrica que generó protestas.
En el otro área también se revisó durante varios minutos un posible penalti de Valentín Gómez sobre Ratiu, aunque la acción quedó sin castigo. El reparto de puntos dejó un partido competido, pero también una decisión arbitral que seguirá dando que hablar.






