El Real Betis Balompié sigue mirando al futuro y vuelve a fijarse en Brasil, una tierra que históricamente ha dado grandes talentos. En esta ocasión, el club verdiblanco ha cerrado un acuerdo con el SE Palmeiras para la cesión de Robson Fernandes dos Santos, un central con enorme proyección que aterriza en Heliópolis con vistas a medio y largo plazo.
Nacido en São Paulo el 29 de septiembre de 2006, Robson Fernandes es un central diestro de 1,89 metros, poderoso en el juego aéreo y con buen manejo del balón. Llega cedido hasta final de temporada, con la posibilidad de ampliar el préstamo una campaña más y una opción de compra fijada en 4 millones de euros por el 50% de sus derechos, según ha confirmado Manu Fajardo.
El joven zaguero ha sido un titular absoluto en el Palmeiras sub-20, donde ha disputado 91 partidos oficiales, una cifra muy elevada para un futbolista de su edad. Además, su progresión le ha llevado a ser convocado por la selección brasileña sub-20, un detalle que refuerza el potencial que ven en él tanto en Brasil como ahora en el Betis.
Robson destaca por su buen desplazamiento en largo, una cualidad muy valorada en el fútbol moderno, y por su seguridad en el juego aéreo, tanto en defensa como en acciones a balón parado. A eso se suma una correcta lectura táctica y una personalidad que le permite mandar desde atrás pese a su juventud.
No es casualidad que llegue desde el Palmeiras. El Verdão se ha consolidado como una auténtica fábrica de centrales, con una cantera que produce defensores de alto nivel año tras año. El Betis ha sabido detectar esa tendencia y apuesta por un perfil que encaja en su idea de crecimiento: talento joven, margen de mejora y posible revalorización futura.
En principio, Robson se pondrá a las órdenes de Dani Fragoso y formará parte del Betis Deportivo, donde se espera que tenga un papel importante desde el eje de la defensa. El club confía en que su adaptación sea progresiva, pero con la mirada puesta en dar el salto en el futuro.
El fichaje de Robson Fernandes no es solo una incorporación más, sino un movimiento estratégico del Betis, que sigue construyendo una base sólida para los próximos años. Juventud, físico, proyección y escuela brasileña: ingredientes que ilusionan en la Ciudad Deportiva verdiblanca.






