Opinión| Los que si caes, te levantan

En esta sociedad en la que falta la mesura y prima la inmediatez, en la que cuesta luchar contra las frustraciones porque falta tolerancia a no lograr lo que se desea, sería conveniente que el bético de a pie, ese que llena cada dos jornadas La Cartuja, y el que puebla las gradas de los campos de los rivales allende se desplace el equipo, fuera capaz de pararse a entender lo que dicen sus cánticos, para que cuando los grite en la grada, lo haga de corazón y actúe posteriormente en consecuencia.

No hablamos ya del Manquepierda, un lema ancestral e inmortal que nació en la peor época de nuestro club y que nos convirtió en la hinchada más fiel del mundo. Un lema que no hace tanto fue brutalmente atacado en los medios sevillanos que no quieren el bien del Real Betis, y que incluso hemos tenido que soportar como históricos del club, tristemente, han pasado por aquí sin entender el concepto de resiliencia que supone.

Una de los coplas que más se canta en la actualidad dice:

«Llegó la banda del campeón, míralos qué locos son, somos los que no fallamos sin ninguna condición.

Seguimos a todas partes al Real Betis Balompié, la hinchada del manquepierda donde juegues yo estaré.

Los que juramos amor eterno, a una leyenda que recorre el mundo entero, los que si caes, te levantan, bandera al aire y que rujan las gargantas».

Y es en este tercer párrafo donde quisiera centrar la atención. ¿Qué significa el que «si caes, te levantan»? Porque más pareciera que muchos lo que hacen cuando el equipo cae es demostrar que no cree en él. Ni en el míster. Ni en a directiva. Lo que hacen cuando el equipo cae es atizar, con dureza, con saña, y demasiado a menudo, con muy poca educación. Que el Betis caiga es para muchos un motivo de, si no alegría, sí de darse golpes en el pecho, cual ocotito radiofónico. «¿Lo véis? Os lo dije.» E igual da que hace pocos dias le dieran a Pellegrini el premio al mejor técnico de febrero, que resulta que tenemos difigiéndonos a un tipo acabado. Dándose además, con demasiada frecuencia, que son capaces de decir que el equipo no está trabajado y que se suman puntos gracias a la calidad de la plantilla, y a la vez repetir hasta la saciedad que la plantilla es un desastre, volviendo incluso a acordarse del bueno de Catalán, con lo superado que estaba ya este debate. La frustración genera incongruencias.

En el cántico que analizamos se entona un «no fallamos en ninguna condición y con el paso de los partidos empiezo a pensar que solo quieren referirse a que no les pongan falta en el cuadrante de asistencia de una escuela verdiblanca. Algo que el segundo párrafo parece confirmar con un «donde vayas, yo estaré». Pero en lo que seguro que no hay dudas en el tercer párrafo: los que si caen te levantan / bandera al aire y que rujan las gargantas». Aquí no hay tu tía, esto va de que si vemos al equipo pasándolo mal, haciendo un mal partido o incluso perdiendo, lo que hacemos es animar a los jugadores para que sientan nuestra confianza y apoyo. Además de cantarlo, hagámoslo.

Lo que llevo leído en redes, y escuchado en radio, desde el empate ante el Sevilla, es una locura y una insensatez que solo favorece a los que quieren que el Real Betis de un petardazo en liga y en Europa League. A los que prefieren tener razón en sus predicciones de mal agüero que otra cosa.

Así que hoy me permito pediros a todos los lectores que no os dejéis llevar por malos resultados, por mucho que nos hayan fastidiado. Que rememos en la misma dirección de un club que está peleando por hacer una gesta histórica en Europa League mientras mantiene el nivel en Liga más allá de cualquier duda razonable. Y sí, por supuesto que se puede criticar un mal partido, faltaría más. Pero no olvidemos que los que están ahí son los que tienen que darnos las mayores alegrías a final de curso y que, si los ayudamos, será más fácil que volvamos a Plaza Nueva.

¡Viva el Betis siempre, leñe!

Foto vía: Real Betis Balompié @RealBetis

- Publicidad -

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí