El Real Betis ha confirmado una nueva lesión en su plantilla tras el último compromiso europeo ante el PAOK. El jugador argentino fue sustituido al poco tiempo de entrar. Tras someterse a las pruebas médicas pertinentes, se le ha diagnosticado una lesión miotendinosa proximal de grado moderado en el recto anterior del muslo derecho. La dolencia se produjo a raíz de una acción fortuita durante el partido, sin contacto directo con un rival, lo que suele ser habitual en este tipo de problemas musculares.
El parte médico emitido por el club señala que su reincorporación al grupo dependerá de la evolución del proceso, sin fijar plazos concretos. No obstante, atendiendo al tipo de lesión y a precedentes similares, el tiempo estimado de baja podría situarse entre cinco y siete semanas. Se trata de una lesión delicada, ya que el recto anterior es un músculo clave en acciones de aceleración, golpeo y cambios de ritmo, aspectos fundamentales en el fútbol de alta intensidad.
La baja llega en un momento poco oportuno para el Betis. El calendario aprieta y el equipo de Manuel Pellegrini afronta semanas decisivas tanto en LaLiga como en competición europea. Todo apunta a que el futbolista argentino se perderá varios encuentros importantes, incluidos compromisos ligueros de alto nivel y algún partido de copa mas si la recuperación no evoluciona de forma favorable. El cuerpo técnico no tiene intención de asumir riesgos y priorizará una recuperación completa para evitar recaídas.
Más allá del contratiempo inmediato, la lesión supone un golpe para la estabilidad del equipo. El jugador afectado venía siendo una pieza importante en la rotación, aportando equilibrio, experiencia y lectura de juego. Su ausencia obliga a Pellegrini a reorganizar la medular y a buscar soluciones dentro de una plantilla que ya ha sufrido varias bajas musculares a lo largo de la temporada. En este contexto, futbolistas como Pablo Fornals, Marc Roca o incluso jóvenes del filial podrían ganar protagonismo en las próximas jornadas.
Desde el club transmiten prudencia y tranquilidad. El futbolista ya ha iniciado el tratamiento conservador y un plan específico de recuperación supervisado por los servicios médicos. Las primeras fases se centrarán en la reducción de la inflamación y la recuperación de la movilidad, antes de pasar al trabajo de readaptación sobre el césped. El ritmo de ese proceso marcará el momento exacto de su regreso.
En Heliópolis son conscientes de la importancia de gestionar bien este tipo de lesiones. La temporada entra en una fase exigente y el Betis necesita a todos sus efectivos en condiciones óptimas. Por eso, aunque la evolución sea positiva, no se forzará el regreso del jugador argentino hasta que exista plena seguridad médica.
La lesión ante el PAOK deja, por tanto, un escenario abierto. El Betis pierde temporalmente a un futbolista importante, pero confía en la profundidad de su plantilla para competir mientras dura la baja. El objetivo es claro: recuperar al jugador en plenas condiciones y evitar que este contratiempo se convierta en un problema mayor en el tramo decisivo del curso.






