Ante el Elche, Aitor Ruibal firmó un partido de enorme impacto, una actuación que se sostiene en cifras y que explica su influencia constante en todas las fases del juego del Real Betis.
En el apartado defensivo, Ruibal fue el jugador más destacado del encuentro. Lideró el partido en 15 acciones defensivas completadas y se erigió como el futbolista con más entradas ganadas (7), demostrando una enorme capacidad para frenar al rival y sostener al equipo en los momentos sin balón.
Pero su influencia no se quedó atrás en la construcción del juego. Fue el jugador del Betis con más toques (95) y también el que más pases completó (40), cifras que evidencian su protagonismo constante en la circulación y asumiendo un papel clave en la continuidad del juego verdiblanco.
En los duelos individuales volvió a mostrar su competitividad: terminó como el segundo jugador del Betis con más duelos ganados (11), confirmando su intensidad tanto en defensa como en ataque.
Y como premio a todo ese trabajo, llegó la acción decisiva. En el minuto 80, Aitor Ruibal firmó una asistencia clave para Chimy Ávila, una acción que no solo coronó su actuación individual, sino que además significó el gol que dio al Betis el pase a cuartos de final de la Copa del Rey. Un detalle decisivo que terminó de completar un partido muy serio, en el que Ruibal fue determinante cuando el encuentro entraba en su tramo más decisivo.
En conjunto, los datos dibujan un partido muy completo de Aitor Ruibal ante el Elche. Líder en el apartado defensivo, protagonista constante con balón y decisivo en ataque, su rendimiento refleja a un futbolista que apareció en todos los registros del juego y que, a lo largo de los noventa minutos, se consolidó como una de las piezas clave del Real Betis.

