El regreso de Dani Ceballos al Real Betis generó una enorme ilusión entre el beticismo. La vuelta de uno de los futbolistas más talentosos que ha salido de la cantera verdiblanca suponía incorporar a la plantilla un centrocampista capaz de aportar pausa, criterio y calidad en la construcción del juego. Sin embargo, su vuelta a casa no está siendo un camino tan sencillo como podía parecer inicialmente.
El utrerano necesitaba tiempo. Después de una etapa en el Real Madrid en la que no había conseguido disfrutar de la continuidad que buscaba, aterrizó en Heliópolis con el reto de recuperar protagonismo y volver a sentirse importante sobre el terreno de juego. La falta de ritmo competitivo y la necesidad de adaptarse nuevamente a los mecanismos del equipo de Manuel Pellegrini condicionaron sus primeros encuentros.
Sus primeras apariciones estuvieron marcadas por una participación bastante limitada. Le costaba encontrar continuidad y todavía no había conseguido mostrar con regularidad esa capacidad para hacerse dueño del centro del campo que siempre ha caracterizado su fútbol. Una situación que invitaba a tener paciencia, especialmente teniendo en cuenta que su incorporación debía entenderse como una apuesta a medio plazo ya que el futbolista no hizo pretemporada con el equipo.
No obstante, el partido ante el Borussia Dortmund dejó motivos para el optimismo. A pesar de la derrota del Betis por 2-1 en el Signal Iduna Park, Ceballos protagonizó su actuación más completa desde que regresó a la disciplina verdiblanca. El centrocampista se mostró especialmente participativo, ofreció soluciones en la salida de balón y consiguió superar la intensa presión del conjunto alemán.
Los números también respaldaron su actuación. Completó el 93 % de sus pases, el mejor porcentaje de todo el encuentro, y acertó en 11 de los 13 envíos que intentó en campo contrario. Además, registró tres recuperaciones y apenas perdió cinco posesiones durante los 62 minutos que permaneció sobre el terreno de juego.
Su evolución durante las últimas semanas también se refleja en el reparto de minutos. En sus cinco primeras participaciones acumuló 117 minutos, mientras que en las cinco más recientes alcanzó los 236. Una progresión que evidencia que, poco a poco, está ganando peso en los planes de Pellegrini.
Ceballos todavía tiene camino por recorrer. Necesita continuidad, recuperar definitivamente su mejor condición competitiva y terminar de encontrar su espacio dentro de un centro del campo con alternativas de nivel. Pero actuaciones como la de Dortmund permiten pensar que el proceso empieza a dar sus frutos.

