Manu Fajardo fue claro esta semana: la renovación de Manuel Pellegrini no está ahora mismo sobre la mesa. El director deportivo del Real Betis prefiere centrarse de momento en los objetivos de la temporada y dejar para más adelante cualquier conversación sobre el futuro del técnico. Una postura comprensible, pero que no debería hacer que la continuidad del chileno pase desapercibida.
Porque los números y, sobre todo, la historia reciente del Betis hablan por sí solos. Desde su llegada en 2020, Pellegrini ha conseguido dotar al equipo de una personalidad, una estabilidad y una regularidad jamás vistas en Heliópolis. El conjunto verdiblanco dejó atrás la irregularidad para convertirse en un habitual de las competiciones europeas.
Bajo sus órdenes llegó uno de los grandes momentos de la historia reciente del club, la Copa del Rey de 2022. Un título que devolvió al Betis a la gloria y confirmó que el proyecto podía aspirar a algo más que una clasificación europea. Desde entonces, el equipo ha mantenido su presencia continental durante seis años consecutivos, alcanzó en 2025 la primera final europea de su historia y, además, ha conseguido devolver al Betis a la máxima competición continental de clubes 21 años después.
Y el comienzo de la presente temporada no hace más que reforzar la figura del técnico. Los 16 puntos de 21 posibles en LaLiga y una victoria a domicilio en Champions reflejan un arranque excelente, con el equipo compitiendo al máximo nivel y demostrando que el proyecto de Pellegrini sigue teniendo recorrido.
Además, no sería la primera vez que su futuro genera debate. Desde el comienzo de la pasada temporada hasta que se hizo oficial su renovación hasta 2027, en noviembre del año pasado, su continuidad fue un tema constante. El propio Pellegrini llegó a sacar la cuestión en rueda de prensa y, desde entonces, la renovación se convirtió en un auténtico no parar para la prensa y el beticismo hasta el anuncio oficial.
Ahora, el escenario vuelve a repetirse. Incluso Isco Alarcón, uno de los grandes referentes del vestuario, ha asegurado recientemente que no entiende ahora mismo un Betis sin Pellegrini.
Por ello, aunque Fajardo asegure que la renovación no está sobre la mesa, deberá estarlo más pronto que tarde. Por trayectoria, resultados, estabilidad y por el peso que tiene dentro del vestuario, la continuidad de Pellegrini se antoja primordial para el futuro del Betis y para el bien del beticismo.

