El comienzo de Gonzalo Petit en el Cádiz CF está lejos de ser el esperado. El delantero uruguayo llegó cedido por el Real Betis con el objetivo de encontrar la continuidad que hasta ahora se le ha resistido en el fútbol español, pero sus primeros pasos como cadista no invitan al optimismo. El atacante apenas ha disputado ocho minutos desde su llegada al conjunto de la Tacita de Plata.
Albert Celades está optando por otros futbolistas para ocupar la delantera. Álvaro García Pascual, Vladys Kopotun y Urko Izeta han contado con más oportunidades que el uruguayo, hasta el punto de que Petit se ha convertido, por el momento, en la última opción del técnico para el ataque.
La situación preocupa en Heliópolis, especialmente porque Petit ya tuvo problemas para encontrar continuidad durante su anterior cesión. La pasada temporada comenzó en el Mirandés, pero el Betis decidió romper anticipadamente el préstamo en enero al considerar que el jugador necesitaba más protagonismo. El club verdiblanco ejecutó la cláusula que permitía poner fin a la cesión y el uruguayo terminó recalando en el Granada.
En total, Petit disputó 21 partidos con el Mirandés, aunque su participación fue irregular. En Granada tampoco terminó de convertirse en un fijo, cerrando el curso con tres goles más. Ahora, su tercera cesión en España, esta vez al Cádiz, debía servir para solucionar definitivamente ese problema.
Y es que el Betis realizó una inversión importante por Petit. El club abonó alrededor de seis millones de euros por el delantero, que llegó procedente de Nacional de Montevideo en 2025, apostando por él como una de las grandes promesas de futuro.
Por ello, el escaso protagonismo que está teniendo en Cádiz supone un motivo de preocupación. Además, hay que recordar que el acuerdo de cesión incluye determinadas cláusulas de penalización económicas vinculadas a su participación en el terreno de juego, por lo que la situación es preocupante para todas las partes
Petit necesita minutos, confianza y continuidad para demostrar por qué el Betis apostó fuerte por él. De momento, sin embargo, su aventura en Cádiz ha comenzado de la peor manera posible.

