El Real Betis atraviesa una época clave en su historia. Principalmente sobre el césped, ya que el club está consiguiendo logros insólitos. Desde sus seis campañas consecutivas en Europa hasta el reciente billete a Champions, pasando por el título de la Copa del Rey o la final de la Conference League, entre otros muchos. Pero también en el aspecto institucional.
Una de las bases del plan estratégico a futuro es el proyecto Nuevo Estadio. El Real Betis arrancó el pasado mes de agosto su segunda temporada consecutiva en La Cartuja debido a las obras en el Benito Villamarín. La fase de demolición ya ha sido completada y, mientras que de la mano de Acciona completa la siguiente que consiste en la excavación de pantallas subterráneas, ya planifica el siguiente paso. Una etapa que, dicho sea de paso, es una de las más importantes y a la vez costosas de todo el proyecto.
El diseño inicial de Rafael de la Hoz contemplaba de manera continua el graderío de Preferencia del estadio y el edificio anexo. Sin embargo, según ABC Sevilla, el Real Betis ha decidido separar ambas estructuras, con la intención de cumplir el plazo estipulado de volver al Benito Villamarín en septiembre de 2028. Para ello, se pretende la construcción de una calle que conecte ambos esqueletos, similar al comercio al aire libre presente en la Torre Sevilla. Se pretende que dicha parcela sea cedida en su mayoría ocupada a una cadena hotelera, habiéndose iniciado conversaciones con hasta cinco empresas según la misma fuente.
Las obras del Benito Villamarín quedaron aprobadas en Junta por un importe presupuestado inicialmente en unos 160 millones de euros. Esta cifra sufrió un sobrecoste con respecto a la propuesta de trabajo colaborativo con Acciona con el fin de replantear calidades, materiales y procesos, pero tratando de no alterar la esencia arquitectónica exterior. De esta forma, el Betis sigue trabajando para completar la presente fase a la vez que analiza todas las posibilidades con el fin de superar los diferentes escollos de la siguiente, consistente en el levantamiento de pilares y estructuras de lo que será el graderío del Nuevo Benito Villamarín.

