El Villarreal y Real Betis se citaron en La Cerámica para cerrar la cuarta jornada de LaLiga EA Sports en un encuentro de esos que reafirman que lo inefable es, quizá, la palabra perfecta para describir el mundo del fútbol.
El cuadro amarillo llegaba en un momento delicado para la continuidad de Iñigo Pérez al frente del equipo, ocupando uno de los puestos de descenso, aunque todavía demasiado pronto para extraer conclusiones definitivas sobre la situación del conjunto castellonense. En el lado verdiblanco, el Real Betis afrontaba el encuentro después de firmar uno de sus mejores inicios de temporada de los últimos años, no solo por sus resultados, sino también por el triunfo ante el Real Madrid y su épica remontada en la máxima competición europea.
Manuel Pellegrini apostó por el siguiente once para saltar al terreno de juego: Álvaro Valles; Bellerín, Natan, Bartra, Fran García; Marc Roca, Fornals, Riquelme, Abde, Isco y Cucho Hernández.
Por otro lado, el equipo local salió con: Gulácsi, Carlo Romero, Pau Navarro, Renato Veiga, Mouriño, Gueye, Comesaña, Pépé, Buchanan, Gerard Romero y Mikautadze.
PRIMERA MITAD
Al sonido del silbato de Francisco Hernández, arrancó el encuentro en La Cerámica, que respondió desde el inicio a todas las expectativas de buen fútbol que se habían generado. El Villarreal salió con una marcha más, imponiendo una presión alta y agresiva, con duelos individuales muy intensos y un ritmo frenético ante un Real Betis impreciso en los primeros compases. El encuentro pronto adquirió un marcado carácter de ida y vuelta, con ambos equipos encontrando facilidades para pisar el área rival.
La primera ocasión clara fue para el conjunto verdiblanco siendo la respuesta del Villarreal inmediata. Con una contra eléctrica, Gerard Moreno puso un balón al área pequeña que Santi Comesaña estrelló contra el travesaño. El rechace terminó en córner y, tras su ejecución, el conjunto amarillo llegó a anotar un gol que fue rápidamente anulado.
El dominio local fue creciendo con el paso de los minutos y el peligro crecía en la portería de Álvaro Valles, que comenzaba a postularse como uno de los grandes protagonistas del encuentro. En el minuto dieciocho, el conjunto castellonense llegó a adelantarse por medio de Buchanan. El canadiense recibió un servicio de Carlos Romero a la espalda del costado verdiblanco y sacó un potente disparo desde el lateral del área que describió una parábola imparable para Valles. Sin embargo, tras la revisión arbitral, el tanto fue anulado por fuera de juego.
El asedio del Submarino Amarillo continuó y el gol de los locales parecía cada vez más cercano y terminó llegando en el minuto ventinueve. Un centro al corazón del área encontró a Gerard Moreno, que resolvió con una espectacular filigrana para superar a la defensa verdiblanca y batir a Valles, poniendo el uno a cero en el marcador.
El tanto obligó al Betis a dar un paso adelante y el conjunto de Manuel Pellegrini volvió a demostrar su capacidad de reacción, haciéndolo a su manera y con aparente facilidad. En el minuto treinta y nueve apareció el ariete de confianza del técnico chileno, Cucho Hernández, para volver a mover el marcador y establecer el empate. Apenas cinco minutos después, esta vez no fue Marc Bartra, sino Natan quien puso por delante a los verdiblancos, aprovechando un error de Gulácsi. De esta forma, finalizaron los primeros cuarenta y cinco minutos.
SEGUNDA MITAD
La segunda mitad arrancó con un ritmo algo más pausado, aunque el Betis mantuvo una marcha más y continuó dejando buenas sensaciones. Especialmente destacado fue Abde, una de las sorpresas en el once inicial de Manuel Pellegrini.
En el minuto cincuenta y seis, el Real Betis realizó su primer cambio, dando entrada a Dani Ceballos en sustitución de Isco. El centrocampista sevillano protagonizaba así su redebut con la camiseta verdiblanca tres mil cuatrocientos cinco días después.
Alrededor del minuto sesenta, el conjunto castellonense comenzó a ganar protagonismo en el encuentro. Los de Iñigo Pérez buscaban contrarreloj el empate para rescatar algún punto que les permitiese redimirse de su delicada situación en la clasificación. No fue hasta el minuto sesenta y cinco cuando el ‘Ingeniero’ volvió a mover ficha, dando entrada a Deossa y Antony por Abde y Riquelme, respectivamente. De esta manera, Pellegrini agotaba su segunda ventana de cambios.
Las llegadas del Betis fueron constantes durante buena parte de la segunda mitad, generando un momento crítico para el conjunto dirigido por Iñigo Pérez, incapaz de concretar sus ocasiones. A pesar de sostenerse con solidez en el bloque defensivo, el Villarreal mostraba importantes carencias en la parcela ofensiva.
Los últimos compases del partido estuvieron marcados por las continuas acciones ofensivas del Real Betis, que buscó sentenciar definitivamente el encuentro. Sin embargo, el tercer tanto se resistió pese a las oportunidades generadas por el conjunto verdiblanco. Facundo Bernal y Lo Celso fueron los últimos efectivos en ingresar al terreno de juego, dando relevo a Fornals y Marc Roca. Entre las notas más positivas del encuentro destacó la actuación de Deossa, que dejó grandes sensaciones desde su entrada al campo y aportó dinamismo y personalidad al centro del campo bético.
Finalmente, tras el tiempo añadido, el encuentro llegó a su conclusión con un 1- 2 en el marcador, otorgando los tres puntos a domicilio al conjunto verdiblanco. Una victoria que permite al Real Betis continuar con su buen inicio de temporada y poner ya la mirada en su próximo compromiso ante el Getafe, que se disputará en La Cartuja.
Por su parte, el Villarreal se marcha de La Cerámica con una nueva derrota que agrava su delicada situación clasificatoria. El conjunto castellonense, que todavía no ha encontrado la regularidad necesaria, deberá reaccionar cuanto antes para alejarse de los puestos comprometidos y revertir una dinámica que comienza a generar preocupación.

